El nuevo límite sería determinado por criterios de autonomía corporal; algunas organizaciones sugieren 300 semanas, mientras otras consideran que establecer cualquier fecha sería “una imposición patriarcal”.
WASHINGTON.— Un sector de activistas feministas estadounidenses presentó una propuesta para ampliar considerablemente los límites del aborto, argumentando que el derecho a decidir sobre el propio cuerpo no debería depender arbitrariamente de una cifra establecida por el calendario.
“¿Por qué 12 semanas? ¿Por qué 24? ¿Por qué 30? ¿Quién decidió que el martes de determinada semana mágicamente cambia la naturaleza del asunto?”, cuestionó una portavoz durante una conferencia.
Entre las propuestas discutidas se encuentra establecer el límite en 300 semanas, aunque algunas integrantes consideraron que la cifra podría quedarse corta.
“Nos gustaría que el derecho a decidir terminara cuando el individuo ya pueda tomar decisiones por sí mismo, pero todavía estamos definiendo exactamente cuándo ocurre eso”, explicó otra activista.
El comité encargado de estudiar la iniciativa también analizó la posibilidad de permitir interrupciones reproductivas cuando el menor ya haya aprendido a hablar, caminar, trabajar o presentar su declaración anual ante el IRS, aunque estas opciones fueron consideradas “demasiado conservadoras” por algunos participantes.
El debate volvió a cobrar fuerza luego de la controversia en torno al caso de Lindsay Clancy, cuya defensa ha provocado discusiones sobre salud mental, responsabilidad individual y el tratamiento jurídico de las mujeres que cometen actos violentos contra sus propios hijos.
“Creemos que el contexto importa”, explicó una representante del colectivo. “Pero todavía estamos tratando de determinar en qué momento la defensa de la autonomía corporal deja de ser aplicable y comienza a aplicar la responsabilidad por las consecuencias de las propias decisiones”.
La declaración provocó una pausa de varios segundos en la conferencia.
“Estamos trabajando en eso”, añadió.
Mientras tanto, grupos opositores preguntaron si, siguiendo la misma lógica, también debería considerarse que una persona tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo cuando otra persona ya depende completamente de ella para sobrevivir.
Las activistas respondieron que la pregunta era “problemática, binaria y peligrosamente cercana al sentido común”.
El Congreso estadounidense no contempla por ahora una reforma de 300 semanas, pero varios legisladores pidieron que el debate continúe hasta encontrar un límite que satisfaga a todos.
“Podríamos poner 300 semanas, 500 o incluso hasta que el bebé pueda votar”, señaló un congresista. “Lo importante es que nadie nos acuse de haber establecido un límite arbitrario”.

20x más dinero recaudado para promover el aborto de 300 semanas, que para mujer provida que salva a sus 6 hijos de un incendio.

Deja un comentario